Empieza por una decisión
Define quién visita la web y qué necesita saber antes de consultar. “Cualquiera que necesite nuestros servicios” no ayuda a elegir contenidos. En una empresa de reformas podrían ser propietarios que buscan un trabajo concreto. Sus preguntas sobre alcance, presupuesto y organización deben tener respuestas fáciles de encontrar.
Asigna una función a cada página
La portada presenta la empresa y dirige al servicio adecuado. La página de servicio explica para quién es, qué incluye y qué debe acordarse. Un proyecto aporta contexto comprobado. El contacto recoge información para conversar. Evita copiar toda la descripción del servicio en la portada; ofrece un motivo claro para seguir leyendo.
Explica el siguiente paso
“Solicitar presupuesto” debe llevar a un formulario o vía de contacto, no a otra sección genérica. Cuando corresponda, transmite el servicio seleccionado al formulario para no obligar a repetirlo. Pregunta por el objetivo y la situación inicial; los detalles técnicos pueden tratarse después. Muestra la confirmación solo tras un envío correcto.
Prueba el recorrido, no solo el diseño
Pide a alguien que no conozca la empresa que encuentre un servicio y cómo consultar desde el móvil. Anota las dudas: un título ambiguo, un alcance ausente o un botón poco visible. Corrige primero esos obstáculos. Si hay analítica, distingue los clics de los formularios enviados correctamente. Las visitas no indican por sí solas la calidad de las consultas.
Un ejercicio: de la pregunta a la página
Anota cinco preguntas habituales antes de contratar. Asigna cada respuesta: alcance al servicio, pasos al proceso, pruebas a un proyecto y acuerdos individuales al contacto. Une secciones que respondan lo mismo y completa la información que falte.
Un recorrido y criterio de aceptación
Quien busca rediseñar su web encuentra el servicio WordPress, revisa la migración, consulta un proyecto comprobado y escribe con el servicio seleccionado. En móvil debería poder explicar el alcance y encontrar el contacto sin volver al menú. Es un escenario de diseño, no una promesa de clientes.