El número de páginas no lo explica todo
Diez páginas con una misma estructura pueden requerir un trabajo distinto al de cinco diseños diferentes. Enumera servicios, proyectos, guías, contacto y catálogos. Distingue el diseño de una plantilla reutilizable de la carga de contenido en cada página. Indica qué debe poder editar tu equipo y quién se encargará.
Contenidos, integraciones y migración
Acuerda quién aporta textos, imágenes y traducciones, incluidos los derechos de uso. Un formulario que envía correo tiene un alcance distinto al de una conexión con CRM y gestión de errores. En un rediseño, incluye migración de contenido, conservación de URLs y pruebas. Son tareas fáciles de olvidar si solo comparas diseños visuales.
Cómo comparar dos propuestas
Imagina dos presupuestos de una web corporativa. Uno presupone textos terminados y un idioma; otro incluye edición, cuatro idiomas y migración. No cubren lo mismo. Marca cada partida como incluida, adicional o excluida. Pregunta también por licencias, alojamiento, revisiones y entrega de accesos. Así podrás comparar el alcance real.
Prepara la solicitud de presupuesto
Comparte el objetivo, los servicios, tipos de página, idiomas, materiales disponibles, conexiones necesarias y URL actual. Separa lo imprescindible para lanzar de las mejoras posteriores. Considera el mantenimiento aparte de la implementación. Zen Hikari confirma precio y alcance en una propuesta individual; esta guía no es una tarifa.
Factores que influyen en el presupuesto
| Elemento | Qué aclarar |
|---|---|
| Estructura y contenido | Tipos de página, estado de los textos y quién los prepara. |
| Diseño | Sistema visual existente o vistas y componentes personalizados. |
| Idiomas | Versiones necesarias, responsable de traducción y revisión. |
| Integraciones | Sistemas, permisos, correspondencia de datos y gestión de fallos. |
| Migración | Volumen de contenidos, URLs antiguas, redirecciones y archivos. |
| Entrega y mantenimiento | Pruebas, formación, responsabilidades y renovaciones. |
Desarrollo y mantenimiento son alcances distintos
El desarrollo incluye lo acordado hasta la publicación: estructura, diseño, configuración, contenidos y pruebas. El mantenimiento cubre el funcionamiento posterior: alojamiento, dominio, renovaciones de licencias, actualizaciones y asistencia. Pide que se distingan trabajos iniciales, gastos recurrentes y ampliaciones adicionales. El mantenimiento no incluye automáticamente nuevas funciones.
Aclara quién es titular de las cuentas y licencias, quién paga las renovaciones y qué sucede al terminar la colaboración. Que WordPress sea gratuito no significa que preparar y mantener una web completa no tenga costes.
Dos alcances de ejemplo, no una tarifa
Ejemplo A: web de servicios en un idioma, cinco páginas, textos y fotos preparados, un formulario y sin migración. Ejemplo B: cuatro idiomas, doce páginas por idioma, preparación de contenidos, migración de URLs y conexión del formulario con un CRM. Son ejemplos orientativos, no paquetes ni precios de Zen Hikari.
El segundo caso añade coordinación de traducciones, correspondencia de direcciones, comprobación de la migración y gestión de fallos de integración. Compara tareas incluidas y criterios de aceptación, no solo el número de pantallas.
Qué enviar para solicitar presupuesto
Prepara el objetivo, servicios y lista de páginas, dirección actual, idiomas, estado de textos e imágenes, funciones del formulario, integraciones, fecha deseada y necesidades de mantenimiento. Separa lo imprescindible para publicar de las mejoras posteriores.
No incluyas contraseñas en el briefing. Indica qué requisitos de integración siguen pendientes. Un presupuesto fiable puede necesitar una breve fase de definición antes de cerrar el alcance.
Preguntas antes de aceptar una propuesta
¿Puedo empezar con una versión pequeña? Sí: define lo necesario para recibir consultas y acuerda las siguientes fases por separado, teniendo en cuenta la estructura futura.
¿Aportar contenido siempre reduce el trabajo? Ayuda si está completo, actualizado y listo para publicar. Reescribir, organizar imágenes y revisar derechos son tareas diferentes.
¿Y las correcciones? Acuerda las fases de aprobación, revisiones incluidas y cómo se tratarán los cambios posteriores. Pregunta también por pruebas, entrega de accesos e instrucciones de edición.